miércoles, 8 de octubre de 2014

Estas en mis pensamientos


¿Qué haces para ser la mujer más especial en mis pensamientos? Debe ser algo inconsciente, lo más seguro es que ni siquiera lo sepas. Pero yo lo sé... Sé que eres una mujer única.

Pienso mucho en ti: en tus besos, en tu cuerpo y en tus ojos. Escucho tu voz en mi mente y me enamoro aún más. También en tu ausencia, imagino que estás aquí...

Siento tus brazos cerca de mi cuerpo; al estrechar tus manos, me pierdo. Un roce de tu recuerdo toca mi mente y te siento presente. Siento tu aroma y alucino con tu cabello que se impregna en mi rostro. Te abrazo y el sudor de tu espalda me envuelve, pero te resbalas entre mis brazos...

Y terminamos en el piso... Amándonos...

Oh sí, amándonos...

En ese rincón del mundo donde el tiempo parece detenerse, nuestros cuerpos se entrelazan en una danza de pasión y ternura. El aire se llena de susurros, y cada latido de nuestros corazones resuena como una melodía que solo nosotros podemos escuchar. 

Tus ojos, esas ventanas al alma, brillan con un destello que ilumina la penumbra de la habitación. En ellos encuentro un refugio cálido, un hogar donde mis inquietudes se desvanecen. Mientras mis dedos recorren tu piel, descubro cada curva y cada línea como si fueran las páginas de un libro que anhelo leer en su totalidad.

El mundo exterior se desdibuja; solo existimos tú y yo, envueltos en esta burbuja de amor. Nuestras risas llenan el aire, y entre caricias suaves y miradas cómplices, construimos un universo donde los problemas y las preocupaciones no tienen cabida.

Recuerdo aquel instante en que tus labios tocaron los míos por primera vez. Fue como si el universo entero se alineara, como si todas las estrellas brillaran con mayor intensidad para celebrar nuestro encuentro. Desde entonces, cada beso ha sido un pacto sagrado, una promesa de que siempre estaríamos allí el uno para el otro.

Al caer la noche, la luna se asoma por la ventana, iluminando nuestros rostros con su suave luz plateada. En ese momento mágico, te miro a los ojos y te susurro palabras que brotan del fondo de mi ser: "Eres todo lo que he deseado y más. Contigo, cada instante es eterno."

Y así, mientras el mundo sigue girando fuera de nuestra burbuja de amor, nos entregamos a la magia del momento. Amándonos sin reservas, dejando que cada caricia hable por sí misma y cada suspiro sea testigo de nuestra conexión indescriptible.


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